Kalinin, Kundera y la insignificancia

Mijail Ivanovich Kalinin tiene que estar muy agradecido a Milan Kundera. Gracias a él, ha abandonado el Parque de la Cultura en Moscú, donde ya se aburría, y ha tenido la oportunidad de viajar hasta París y codearse (codearse no es exactamente la palabra, pero es difícil encontrar un término adecuado y apropiado) con las reinas de Francia en el jardín de Luxemburgo…P1060727

El caso es que ni aun así, el insignificante presidente del Soviet Supremo consigue escapar a las miradas y las chanzas del “jefe”. Stalin se venga de haber sido derribado y desnarigado jugando al pim pam pum con sus subordinados, en un juego macabro en que todos son marionetas del guiñol que dirige como máximo titiritero bigotón.

Stalin desnarigado en el Parque de la Cultura, Moscú

Stalin desnarigado en el Parque de la Cultura, Moscú

Un titiritero que decide interpretar a Schopenhauer -según Kundera- en clave monolítica y granítica, como su misma estatua: si el mundo es voluntad y representación, no cabe más que una representación, impuesta por una sola voluntad: la suya. Con ese cinismo mata y se divierte, en una trama guiñolesca que nace de la imaginación de los personajes de la última novela de Kundera, para acabar irrumpiendo en su propia cotidiana realidad, un poco como la historia de Poncio Pilato en El Maestro y Margarita, de Bulgakov.

No, no es ninguna broma, ninguna insignificancia, La fiesta de la insignificancia. Más bien es un análisis, despiadado pero jocoso, como siempre, de la vida moderna, que borra la individualidad y lo personal (diferentes voluntades y representaciones) para exaltar lo común y anónimo (el ombligo). La diferencia no está permitida, como no está permitida la gratuidad, porque esa voluntad monolítica impone que todo debe obedecer a una representación: la madre de instintos asesinos que odia a su hijo, como al resto de la humanidad, porque se ha presentado sin permiso, extirparía de raíz toda la especie humana desde el vientre de Eva sin pensárselo dos veces, solo porque “no han pedido venir al mundo”. Ella tampoco…  Y sin embargo, cuando alguien intenta salvarla del suicido, se impone el instinto vital. Igual que lo pequeño, lo absurdo, lo insignificante de la vida (las necesidades fisiológicas más bajas) se imponen en un Kalinin que representa la tragedia y la voluntad de vivir por encima de su papel de bufón, en un parque temático de la historia marcado por la monotonía de lo obligatoriamente único.

Lenin en el Parque de la Cultura multiplicado por tres, aumenta el absurdo bajo la silueta de Pedro el Grande

Lenin en el Parque de la Cultura multiplicado por tres, aumenta el absurdo bajo la silueta de Pedro el Grande

Kalinin, harto sin duda de Lenin, y sobre todo de Stalin, busca escenarios más amenos para sus desahogos, y va a parar al jardín de Luxemburgo, en París, donde las reinas de Francia le protegen de los tiros de Stalin.

Jeanne d Albret, reina de Navarra, oculta tras su pedestal a Kalinin...

Jeanne d Albret, reina de Navarra, oculta tras su pedestal a Kalinin…

No deja de ser una paradoja que los asesinos de reyes acaben amparándose en la monarquía. Tampoco deja de ser una paradoja que la madre asesina, al llegar al jardín de Luxemburgo y oír las risas de los niños, se ría y diga por primera vez que es feliz. Pero así es la vida de absurda, de insignificante. Y de maravillosa, porque (y por eso es una fiesta) es un don.

Stalin derribado en 1991. Parque de la Cultura, Moscú

Stalin derribado en 1991. Parque de la Cultura, Moscú

Los niños que antes han saltado sobre la estatua derribada de Stalin (otro escenario, otros años) ahora cantan y se dirigen al teatro de marionetas, a ver el espectáculo eterno del guiñol.

 

 

Anuncios

Un pensamiento en “Kalinin, Kundera y la insignificancia

  1. Pingback: Writing about Memory (o buscando en el baúl de los recuerdos) | A orillas de la Fontanka

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s