Héroe desconocido

A Prometeo LXV

La lanza de Aquiles. Dibujo de Serge Segay

Volviste, cansado y herido,
de la guerra de Troya.
Alguna fuerza extraña te escupió
a una playa solitaria,
o a un risco pedregoso
siempre tocando el cielo
o queriendo más bien tocarlo.

Ninguna Circe te recibió
porque no eras suficientemente ilustre,
ningún poeta dijo al mundo
que aún estás vivo
y que conservas, oculta,
la lanza de Aquiles.

Milagrosa Romero Samper